Acceso a la Tierra

Foto: Leonel Estrada
Foto: Leonel Estrada
Las mujeres trabajan la tierra, la cultivan, la cuidan y la defienden, pero rara vez la poseen. En promedio, solo el 18% de las explotaciones agrícolas de América Latina están dirigidas por mujeres.

We Effect busca que las organizaciones contrapartes se empoderen y defiendan el derecho a la tierra, a la seguridad en la tenencia de la tierra así como al acceso a los recursos naturales de sus membresías.

Adicionalmente promovemos acciones de incidencia de las organizaciones contrapartes a favor del campesinado sin tierra y del acceso a la tierra de las mujeres campesinas y comunidades indígenas.

Nuestro objetivo: Organizaciones contrapartes empoderadas que apoyan los derechos de las personas en situación de pobreza a la tierra, la tenencia segura de la tierra y la gestión sostenible de los recursos naturales.

América Latina es la región más desigual del mundo, por esa razón We Effect ha enfocado su trabajo en los seis países con mayor inequidad, pobreza y mala distribución de la tierra.

En Guatemala, por ejemplo, el 92 por ciento de los pequeños productores únicamente cultivan el 22 por ciento de la superficie, mientras el 1,90 por ciento de los productores agrocomerciales ocupan el 56,59% de la superficie. En términos de distribución de la tierra, esta nación tiene un índice Gini de 0.84 de un total de 1.0, sin duda uno de los más altos del mundo. *

El problema histórico de la mala distribución de la tierra se incrementa por la presión que en los últimos años están sufriendo las comunidades campesinas producto del interés desmedido de las empresas agroexportadoras en la producción de las materias primas. La crisis económica en los países desarrollados y el incremento de los precios de los “comodities” hacen que la región sea de gran atractivo para las grandes empresas de capital transnacional.

Como resultado, las familias campesinas e indígenas enfrentan desalojos violentos de sus tierras ancestrales, para ser dedicadas a monocultivos de azúcar, palma aceitera, soya, etc., en muchos casos, para producción de agro-combustibles, o para el desarrollo de mega-proyectos mineros o de energía eléctrica.

Este desarrollo concentrador de tierras y riqueza va acompañado de un fuerte deterioro del medio ambiente, al destruir los bosques y contaminar las fuentes de agua, el aire y el suelo.

A pesar de que la región tiene las reservas más grandes de tierra cultivable del planeta, la sobreexplotación del vigente modelo agropecuario, las actividades extractivas mineras, la explotación de combustibles fósiles, las actividades forestales y el desarrollo urbano y turístico, han generado serios impactos en el recurso tierra.

Adicionalmente, el uso intensivo de fertilizantes y plaguicidas se suma a la degradación y contaminación de suelos, aire y agua, y por ende a problemas de salud humana. Este problema es especialmente importante en áreas rurales, donde la producción de monocultivos transgénicos, como la soya ha tenido un fuerte auge.

* Acceso vrs. acaparamiento de tierras: una breve aproximación a la problemática en Guatemala, Series Cuadernos Populares No.3, COONGCOOP 2013.

Material informativo sobre Tierra y Territorio

Tierra y Territorio - un derecho esencial para reducir la pobreza rural

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