Un relato desde el encierro

Soy Maria Canil, integrante de la junta directiva de Conavigua, en los 80 vivimos una guerra, me tocó vivir lejos de mi hogar trabajando en diferentes comunidades, sobreviviendo el conflicto armado interno. Comer lo que cultivaba la comunidad bendecidos por la madre naturaleza.

Hoy me toca vivir otra forma de guerra, donde no vemos quien nos hostiga, otro tipo de encierro; estoy con una computadora siguiendo las noticias, con mi canasta de alimientos cosechada del huerto de mis compañeras emprendedoras que impulsaron iniciativas económicas con el apoyo de We Effect y la Embajada de Suecia.

En este encierro que nos ha traído el coronavirus, extraño el realizar los círculos de estudio, espacios de aprendizaje colectivos en donde las mujeres compartimos nuestros saberes, nuestros temores, nuestros sueños y nuestros retos. Espero pronto volvernos abrazar entre las mujeres, volvernos a ver a los ojos sin miedos. Es otra forma de guerra, donde no vemos al enemigo pero si sentimos su llegada con el hambre que están sufriendo familias en las áreas rurales, porque no hay trabajo ni recursos para adquirir lo mínimo para estar encerrados. Nos toca concebir la vida de otra forma.

Comparto la foto del ultimo circulo de estudio que logramos realizar a principios de marzo, es la foto que me acompaña y me da alegrías.