Las mujeres propietarias de la Madre Tierra

POR: IVAR ANDERSEN, TRADUCIDO POR LIINU DIAZ RäMö

Las mujeres de la cooperativa agrícola Madre Tierra luchan por el derecho a poseer tierras. En contra una sociedad patriarcal, la desigualdad y sus propios esposos.

La cooperativa agrícola Madre Tierra se formó originalmente en México por mujeres que huyeron del conflicto armado interno en Guatemala, un conflicto que duró hasta el año 1996. Ellas han estado luchando contra el gobierno guatemalteco y los poderosos finqueros que pretenden dominar las tierras agrícolas de Guatemala. Ellas luchan por el derecho a convertirse en campesinas de subsistencia.
“La fumigación a gran escala, que se hace a través de aviones, no es bueno para nuestros cultivos. Los pesticidas se esparcen por todo el país y causan daños” dice Olinda Leiva, la coordinadora de Madre Tierra.

La propiedad de la tierra da independencia

También ha sido una lucha contra una sociedad dominada por hombres que creen que las mujeres son más adecuadas como mano de obra que como terratenientes.
“Las mujeres aquí han tenido que luchar contra sus propios esposos. Para los hombres es mejor si las mujeres no poseen tierras” dice Olinda Leiva.

La propiedad de la tierra da independencia. Tanto del Estado como de las grandes fincas y estructuras patriarcales. Y cualquiera que intente cambiar un orden de poder siempre encuentra resistencia, ya sea en el hogar o en el parlamento.
We Effect comenzó a trabajar con las mujeres de Madre Tierra en una etapa en la que lucharon por encontrar una forma de cómo gestionar la tierra que poseían.

“Nos ayudan con capacitación y con el conocimiento de cómo podemos educarnos más a nosotras mismas. Se trata del empoderamiento de las mujeres. Hemos aprendido sobre nuestros derechos y cómo los defendemos” cuenta Olinda Leiva.

Se apoyan entre ellas

Las mujeres de Madre Tierra son responsables de su propia tierra, pero la capacitación adicional y el intercambio de conocimientos lo realizan en grupos. Todas se apoyan y ayudan juntas a la que no le vaya bien en su cosecha. El modelo de la cooperativa se ha vuelto tan exitoso que sus esposos también optaron por comenzar su propia cooperativa

“Es algo bueno. Cuando aprendo una nueva técnica agrícola o como cultivar una nueva planta, mi esposo y yo estamos observando” dice Juana Sales Domingo, integrante de Madre Tierra.