Las incansables emprendedoras de Balfate

POR: LIINU DIAZ RäMö

Ropa, pan, hamburguesas, repostería, rifas, milpa, yuca, cacao y lichia. Esos son algunos de todos los emprendimientos que han surgido en la costa Atlántica de Honduras. Aquí residen mujeres que por años han estado organizadas y que a través de sus emprendimientos están cambiando su comunidad.

Aleida Oliva es una de las fundadoras del grupo de mujeres. Ella nunca ha tenido un empleo, pero siempre ha sido activa.

– Antes, si no tenía trabajo me iba a trabajar con mi esposo. Así que cuando me buscaron para organizarme yo fui a buscar a 13 mujeres más y así comenzamos.

Eso fue hace seis años, y las mujeres que se juntaron en el caserío iniciaron a sembrar hortalizas. Les fue bien, pero más que nada, la acción despertó un nuevo compromiso en las mujeres.

– Nos gustó hacer las cosas juntas, y todas queríamos desarrollarnos aún más. Así que decidimos hacer algo más. Así fue como empezamos a vender ropa, de ahí creo que seguimos con la repostería y las hamburguesas, nos cuenta Dina González, una de las mujeres emprendedoras.

De las 14 mujeres que desde el principio se organizaron para cambiar sus vidas, hoy quedan nueve. En el pueblo les dicen “las chileras”.

– Al principio queríamos que fuera de un solo el cambio, pero aprendimos que tiene que ser todo un proceso. Algunas se fueron cuando vieron eso, sigue Dina.

Stäng X
"Estar unidas es bonito". Dina valora la organización. Foto: Liinu Diaz RämöCuando Aleida oyó que las mujeres se podían organizar, ella fue a buscar a las otras mujeres. Foto: Liinu Diaz RämöEl grupo de mujeres consiste de 9 mujeres del caserío. Foto: Liinu Diaz RämöDina Gonzales tiene unos cerditos en su casa. Foto: Liinu Diaz RämöAleida sueña con un puesto turístico en la playa. Foto: Liinu Diaz Rämö

El grupo de mujeres ha sido muy dinámico, las mujeres siempre muy curiosas. Eso ha significado que han intentado de todo. Aunque sea algo nuevo y desconocido, lo hacen.

– Aquí hay muchas necesidades. Somos personas de escasos recursos y no hay trabajo. Nosotras queremos ser generadoras de empleo. Por eso siempre estamos inventando y probando nuevas ideas, dice Dina.

– Ya tenemos una caja rural. Es una garantía para nosotras mujeres porque podemos aprobar un préstamo entre 48-72 horas. Ahora vamos a abrir una tienda, no hay una en el caserío. Así también aportamos a la comunidad, para facilitarles en sus tareas diarias, dice Aleida.

Una organización basada en la amistad

Cuando las mujeres se juntaron eran un grupo de familias que tenían la necesidad común de generar un ingreso. Hoy el grupo se une por más que eso, es un grupo unido por la amistad.

– Aquí con las compañeras somos como una gran familia. Si alguien tiene un problema, es de todas. Si alguien se enferma, ahí estamos, dice Cándida Sambrano.

– Algunas de nosotras sabemos leer y escribir, otras no. Por eso nos apoyamos entre nosotras. Y nunca decimos “no puedo”.

A través del Consejo para el Desarrollo Integral de la Mujer Campesina (CODIMCA), una de las organizaciones contrapartes de We Effect en Honduras, las mujeres han pasado por un proceso de capacitación. Han aprendido sobre los derechos humanos de las mujeres y cómo manejar y administrar fondos. Hoy, dos de las compañeras están participando en una escuela de mercado a través del proyecto “Construyendo Ciudadanía y Empoderamiento Integral de la Mujer Lenca y Garífuna” de CODIMCA y We Effect. Después de cada módulo de la escuela, todas las mujeres se reúnen y hacen las tareas juntas. Las compañeras de la escuela comparten sus nuevos conocimientos con las otras. Así se siguen capacitando entre ellas.

Estar organizadas y capacitadas ha traído varios cambios

– La forma de hablar y pensar ha cambiado. El miedo desaparece y tenemos más autoestima, dice Aleida con una gran sonrisa.

Aleida, Dina, Cándida y las otras mujeres son incansables en su compromiso y emprendimiento. Tienen muchas ideas, y juntas las seguirán desarrollando. Aleida comparte con sus compañeras la última idea que ha tenido.

– Aquí afuera en el mar hay un arrecife, así que es un buen lugar para el turismo. Podríamos hacer un puesto turístico en la playa y vender pescado. O construir una cabañita de bambú donde podemos tener un comedor, dice Aleida con sus ojos fijados al horizonte.

El proyecto “Construyendo Ciudadanía y Empoderamiento Integral de la Mujer Lenca y Garífuna” es ejecutado por CODIMCA, CEM-H y es co-financiado por We Effect, TRIAS y la Delegación de la Unión Europea en Honduras. El proyecto se implementa en cinco departamentos y 12 municipios de Honduras.