El cooperativismo como camino de arraigo, transformación comunitaria y liderazgo de mujeres firmantes.

Sira Tatiana Mercado es firmante del Acuerdo de Paz entre el Gobierno de Colombia y las extintas FARC-EP en 2016. Así se presenta ella misma: “Soy mujer firmante del Acuerdo de Paz, comprometida con la reincorporación integral y el proceso de paz en Colombia.” 

Después de dejar atrás su territorio de origen por razones de seguridad, Sira llegó al corazón de los Montes de María sin conocer a nadie. Llegaba con el peso de su historia, en medio de un proceso de paz aún frágil, con dudas sobre si ese nuevo lugar podría realmente convertirse en un hogar. Al principio, se mantuvo al margen. No sabía cómo sería recibida.  

“Yo no me acercaba a la comunidad. Yo le decía a los compañeros, yo voy a trabajar y ya. Porque me daba miedo que la gente dijera algo, que me miraran mal. Yo me sentía rara, diferente, como si no perteneciera.” 

Con el tiempo, esa sensación empezó a transformarse. A través de las jornadas productivas y los espacios de participación en la Cooperativa Multiactiva Agropecuaria Renacer de Montes de María (Coomaria), donde actualmente se desempeña como secretaria y que está conformada por personas en proceso de reincorporación, encontró un lugar donde su voz también era escuchada.  

“Tomé la palabra y me escucharon. Sentí que lo que decía tenía sentido. Y ahí entendí que también podía hacer parte de algo.” 

Su liderazgo no se detuvo allí. Junto a otras firmantes, víctimas del conflicto y mujeres campesinas, impulsó la creación de Mujeres Tejedoras del Campo – Mutecam, una organización integrada por 26 mujeres del territorio, en su mayoría víctimas. Allí promueven espacios de formación, acompañamiento y participación activa para otras mujeres que, como ella, buscan construir una nueva forma de habitar y transformar el campo. 

Uno de los momentos más significativos que ha vivido ocurrió en medio de un encuentro con las integrantes de MUTECAM:  

“Queremos que sepas que no nos importa tu pasado, no nos importa lo que fuiste. Hemos aprendido a quererte, a apreciarte por lo que eres y por lo que nos estás mostrando y enseñando.” 

“Ahí me quebré. No pude hablar. Lloré. Porque entendí que sí podía pertenecer, que sí estaba sembrando algo distinto.” 

La formación en economía solidaria y el trabajo cooperativo marcaron una ruta clara en su proceso de reincorporación. “Cuando empezaron las capacitaciones, cuando hablábamos de economía solidaria, de autogestión, yo dije, esta es la línea. Esto es lo que hay que hacer.” 

Desde Coomaria y Mutecam ha impulsado acciones que, a través de procesos comunitarios, han mejorado la calidad de vida en su comunidad: acceso al agua, oportunidades de empleo, mejoramiento de vías y la implementación del Modelo de Ganadería Sostenible de Coomaria, que ha servido como referencia en el territorio. Estos avances han transformado también la manera en que es vista por quienes antes la señalaban. “Ahora la gente ya no dice ‘la guerrillera’. Dice, ‘la de Coomaria’. Y eso para mí es muy importante.” 

Reconoce que no ha caminado sola. La cooperación internacional ha sido parte fundamental del proceso. 

“Nos han formado, nos han dado herramientas, nos han escuchado. Eso nos ha fortalecido. No estamos solas.” Entre quienes han acompañado este camino, Sira destaca al proyecto #ArraigoCaribe, implementado por We Effect y financiado por la Embajada de Suecia en Colombia, por su compromiso con la reincorporación desde un enfoque territorial, económico y de género. 

Cuando se le pregunta qué significa la paz para ella, responde sin dudar: “La paz para mí es poder estar tranquila. Es tener con quién contar. Es poder criar a mis hijos sin esconderme. Es quedarme. Y no tener miedo.”