En comunidades rurales de Alta Verapaz, Quiché y Huehuetenango, los efectos de la variabilidad climática ya forman parte de la realidad cotidiana. Sequías más prolongadas, cambios en los patrones de lluvia y una creciente presión sobre las fuentes de agua están afectando la producción agrícola y los medios de vida de miles de familias productoras. Frente a este escenario, diseñar soluciones efectivas requiere algo fundamental: comprender de primera mano las condiciones, desafíos y oportunidades de cada territorio.
Con este propósito, durante los meses de abril y mayo, el equipo técnico del Programa IMOX realizó una serie de giras de campo en comunidades y organizaciones productoras para generar información clave que permita orientar futuras inversiones y acciones en innovación tecnológica, gestión hídrica sostenible y fortalecimiento de cadenas de valor de cacao, cardamomo, café y hortalizas.
Implementado por We Effect y financiado por la Embajada de Suecia en Guatemala, el Programa IMOX busca fortalecer la resiliencia de los sistemas productivos rurales mediante soluciones que respondan a las necesidades específicas de los territorios y contribuyan a una gestión sostenible de los recursos naturales. Durante las visitas se sostuvieron reuniones y recorridos técnicos con organizaciones socias y productoras, entre ellas FECCEG, Asociación Chajulense, ASOCUCH, ACODIHUE, FICCI, FUNDALACHUA, APODIP, AGROSEP, ACPOJ, APIDIP, COONIMHA y Cooperativa Zona Reyna.
Más allá de la recopilación de datos, estos encuentros permitieron conocer de cerca los desafíos que enfrentan las comunidades para sostener su producción en un contexto climático cada vez más incierto. Asimismo, facilitaron espacios de diálogo con productores, productoras y equipos técnicos locales para identificar prioridades y oportunidades de trabajo conjunto.
Como parte del proceso se realizaron aforos de ríos y nacimientos, inspecciones de sistemas de riego, visitas a parcelas demostrativas y evaluaciones de las condiciones productivas e hídricas de los territorios. La información obtenida servirá como línea de base para orientar decisiones estratégicas y asegurar que las acciones impulsadas por el programa respondan a necesidades reales y específicas.
Uno de los hallazgos recurrentes fue la creciente preocupación por la disponibilidad de agua para la producción agrícola. En distintos territorios se identificaron retos asociados a la reducción de caudales, la irregularidad de las lluvias y la necesidad de fortalecer capacidades locales para enfrentar eventos climáticos extremos.
A partir de estas observaciones, el Programa IMOX explorará junto a las organizaciones socias distintas alternativas de adaptación, incluyendo sistemas de cosecha de agua de lluvia, reservorios, prácticas de conservación de suelos, sistemas agroforestales y otras soluciones orientadas a mejorar la sostenibilidad de los sistemas productivos.
Estas giras confirman que la resiliencia no se construye desde soluciones estandarizadas. Cada territorio presenta desafíos particulares y requiere respuestas adaptadas a sus condiciones ambientales, productivas y sociales.
Al fortalecer el conocimiento local y promover la articulación entre organizaciones productoras, comunidades, instituciones y actores de cooperación, el Programa IMOX sienta las bases para impulsar procesos de desarrollo rural más resilientes, sostenibles e inclusivos, contribuyendo a que las familias productoras estén mejor preparadas para enfrentar los desafíos del cambio climático y aprovechar nuevas oportunidades para su desarrollo.